[Date Prev][Date Next][Thread Prev][Thread Next][Date Index][Thread Index]

[MC] El nuevo Gran Hermano



EL NUEVO GRAN HERMANO

Era un día luminoso y frío de abril y los relojes daban las trece.
Winston Smith volvía a clavar su barbilla en el pecho
a causa del fuerte viento. 1984 quedaba ya lejos de su memoria. Una
memoria frágil y esquiva hacia el pasado. Un
pasado en el que se mezclaban sensaciones dulces y experiencias agrias.
En sus recuerdos, se mantenía la imagen de su
amada Julia. Una imagen entre apetitosa y famélica. El amor y la más
absoluta desesperanza. Todo quedaba ahora
atrás, muy atrás…
Hacía 20 años, eran el amor y los ideales los que movían los hilos de su
vida. La rebelión a un estado omnipotente y la
obediencia ciega a sus dictados, habían sido señas de identidad. Cierto
es que se había rendido a su tiranía y,
finalmente, reconocido su poder y su sumisión hacia él.
Todo ello quedaba ya enterrado por un presente de aparente felicidad y
confort. La gente obtenía pan y circo por la
sumisión al Gran Partido (revisionista del anterior Partido Interior).
Un presente en el que las consignas de
unionismo, pero a la vez exacerbado individualismo en la práctica, había
hecho a un solo hombre obtener el poder
mundial. Poder político, social, económico y de opinión. La gente se
limitaba a abrir la boca, quedarse absorta ante lo
que escupían las imágenes y dar gracias por el alto nivel de tecnología
que les rodeaba. No había insurrecciones,
enfrentamientos, ni una palabra más alta que otra.
Bajo el lema de "información = unión", todo el mundo sabía lo que tenía
que decir, pensar y hacer. Ya no existían las
ciudades, ni los países tal y como se concebían antaño.
Todo aquello había dado paso a una nueva raza de "homo sapiens-sapiens",
que sólo utilizaban sus ojos, las manos y,
muy teóricamente, su cerebro. Una raza mutante, aparentemente
extra-informada, pero desconocedora de lo más
cercano y más inmediato. Carente de imaginación y de iniciativa. En
suma, el ideal de seres manipulables. Ya eran casi
6.000 millones los censados por el Gran  Partido y, que directamente
dependían para todo de sus mensajes y sus
dictados.
"El Gran Partido ha dicho esta mañana, que toda la población de la
región Sur-Este, deberá abstenerse de consumir
energía entre las próximas 13 horas del día 1 y las 13 del próximo 23 de
Mayo"- Había sido el mensaje emitido por
Univisión, a todo el mundo aquel día, mientras Winston se afeitaba con
unas oxidadas cuchillas.
Por descontado, no existirían protestas u objeciones. Al contrario,
existiría mucha gente que, ya desde aquel día
dejaría voluntariamente de consumir, convencidos que de esa forma
contribuiría a un mayor bienestar del Nuevo
Gran Hermano.
Winston, sencillamente dejaba que todo transcurriese por sí sólo. Ya no
le interesaba inmiscuirse en asuntos de alto
estado. Ya no le interesaba luchar por una quimera en la que él sólo
creía. No le importaba que los demás lo supieran
o no; le traía sin cuidado.
Él continuaba leyendo a los clásicos en el obsoleto formato de libro,
que decenios atrás se dejó de editar para
contribuir al desarrollo pleno de otras tecnologías. El sabía que si
caía en la trampa del libro-ordenador, terminaría
por dejar paulatinamente de leer y se dedicaría a viajar por la red y
terminaría, como todos los demás, enganchado a
su tiranía y sus exponenciales nuevos requisitos.
En aquel momento, mientras paseaba por las desiertas calles de
Nueva-Manhattan, alzó la vista y vislumbró a lo lejos
el inmenso edificio de 700 plantas, que con letras de neón celular
devolvían su mensaje a la ciudad y al mundo entero:
"Microsoft Corporation".
Y, cabizbajo, rumió para sus adentros: "Ahí tenemos al Nuevo Gran
Hermano".